Almaluna trae la pureza del agua de Chiloé
Este emprendimiento fomenta la hidratación saludable
Combinando tradición, ciencia y un profundo sentido familiar, desarrollan aguas alcalinas y saborizadas sin químicos.
Fecha de publicación
2026-03-23
Escrito por
M.M.
M.M
Desde el sector rural de Coquiao, en Ancud, donde la lluvia es parte del paisaje cotidiano y los manantiales han acompañado por generaciones la vida isleña, nace Almaluna, un emprendimiento que convierte el agua en una experiencia sensorial, emocional y profundamente territorial. La iniciativa fue creada por Jessenia Knopke, junto a su socio Hardy Chávez, quienes decidieron cambiar sus vidas profesionales -ella académica y directora de carrera, él encargado zonal en una empresa eléctrica- para volver a Chiloé y construir un proyecto familiar. "Queríamos tiempo con nuestros hijos y algo que nos conectara con nuestras raíces", explica Knopke.
Así, en 2024 comenzaron a investigar el valor del agua en la isla. Descubrieron que antiguamente era considerada el oro de Chiloé, y hoy, en un contexto global de salud y bienestar, su valor vuelve a tomar protagonismo.
Almaluna produce agua alcalina y saborizada elaborada con ingredientes 100% naturales, sin preservantes ni químicos. Cada lote se trabaja mediante procesos controlados tecnológicamente para asegurar pureza y estabilidad, pero manteniendo un sello artesanal y espiritual.
Antes de iniciar la producción, el agua es intencionada, un ritual simbólico para sus creadores. Incluso algunas preparaciones se realizan durante noches de luna llena, inspiración directa del nombre de la marca. "No es solo un proceso comercial, también es emocional. Almaluna refleja una historia ancestral y la recuperación de tradiciones a través de la innovación".
Actualmente cuentan con más de 25 recetas desarrolladas, de las cuales siete sabores ya están en circulación y próximamente sumarán uno nuevo. El producto tiene una duración de 15 días una vez abierto, precisamente porque no contiene conservantes.
Hidratación saludable
El emprendimiento busca fomentar la hidratación saludable, especialmente en niños y familias que consumían bebidas gaseosas. Según testimonios recopilados por la marca, muchas familias han reemplazado bebidas azucaradas por estas aguas saborizadas.
También promueven el consumo de agua alcalina, que ayuda a hidratar más rápido y disminuir la inflamación corporal. "Hay personas a quienes les cuesta tomar agua. Al saborizarla naturalmente se acerca más al hábito cotidiano sin perder su categoría de agua", comenta Jessenia Knopke.
Desarrollar el proyecto en la isla de Chiloé ha significado desafíos logísticos y burocráticos, pero para sus fundadores era fundamental hacerlo en el antiguo campo familiar.
Coquiao, cuyo significado remite a agua de manantial, alberga la planta productiva donde utilizan materias primas nacionales. En el futuro proyectan trabajar con ingredientes propios del archipiélago. "Podríamos haberlo hecho en otro lugar, pero hacerlo aquí tiene un sentido profundo", afirma esta emprendedora.
En cuanto a sus siguientes pasos, comenta que el objetivo es posicionar el producto a nivel nacional -e incluso internacional- destacando la pureza del agua de Chiloé, cuyo origen principal proviene de la lluvia.
Gracias a una planta con monitoreo digital que controla temperatura, acidez y partículas por millón, cada botella mantiene estándares constantes de calidad.
"Confiamos en que mucha gente va a conocer Almaluna y va a valorar un agua natural, consciente y de origen".
Investigando el valor del agua, Knopke descubrió que antiguamente era considerada el "oro de Chiloé".
