Experto en sandías y melones da su secreto para escogerlos

Durante el invierno, eso sí, se dedica a las verduras

"Al poner la mano sobre la fruta tiene que sonar como un tambor suave, como si estuviera rebotando sobre ella", dice Marcelo Vera, vendedor del local 38 de La Vega.  

Fecha de publicación

2017-02-13

Escrito por


Melissa Forno 




Al parecer, trabajar en La Vega se lleva en la sangre. Al menos, así lo cuenta Marcelo Vera, de 46 años, hijo y nieto de feriantes del sector, que vende sandías y melones en el puesto 38, ubicado en el sector conocido como "Galpón Chacareros", donde antiguamente se ubicaban los productores de frutas y verduras.
Entre enero y los primeros días de marzo se dedica a las sandías, al melón tuna y al melón calameño, que trae de distintas comunas como Paine o Rancagua. Las primeras las ofrece a $2.500 y los segundos a $800, pero hace rebajas. Por ejemplo, a los pequeños comerciantes que ofrecen jugos en distintos puntos de la ciudad. "Es que ahora está de moda comer frutas y verduras. Me doy cuenta incluso con mis hijos. Por eso, hay muchos jóvenes que tienen puestos de jugos y les va bien", explica, mientras atiende su local al mediodía, junto a una de sus trabajadoras. Además, confiesa que por estos días está de viudo de verano, porque su señora está de vacaciones.
Durante el resto del año, tiene verduras. "Aprovecho la temporada fuerte de estas frutas y dejo de lado las verduras en el verano porque se echan a perder muy rápido con el calor. Por eso, están caras estos meses. Incluso en febrero, donde los primeros días baja el público que viene a La Vega", cuenta el vendedor, fanático de la U, que luce con orgullo su medalla azul.
Revela que hay un secreto para saber cuando la sandía y el melón están "a punto" y que no tiene que ver con su porte: "Al poner la maño sobre la fruta tiene que sonar como un tambor suave, rebotando la mano sobre ella. Si se queda pegada, es porque está más madura, no necesariamente mala. Mientras más suene, estará más dulce, jugosa y sana", dice. Advierte que no hay que dejarse engañar por el porte, porque puede que sea grande, pero que al tomarla "no pese nada, porque no tiene jugo. Y, es posible que una chica contenga harto líquido adentro", dice.
Frente al dilema si preferir melón tuna o calameño, responde que "que recomienda el melón tuna porque es más dulce. Por eso, en mis 15 años que llevo en este puesto -antes de llegar por acá anduve por distintos lados -, siempre he observado que la gente lo prefiere al calameño".
Termina la conversación contando que si Dios quiere, "sus hijos y nietos se quedarán en La Vega".
 


Marcelo Vera en acción: lo suyo es tener a la clientela contenta.

Marcelo Vera en acción: lo suyo es tener a la clientela contenta.

Buscar Productos o Servicios

Revista Mercado Mayorista

Últimos Artículos