Este matrimonio se preocupa de puras pequeñeces
Su empresa AquaFénix se enfoca en lechugas hidropónicas
Uno de sus proyectos es aumentar el mix de cultivos hidropónicos para poder ofrecer a su clientela más productos, como berros y rúcula.
Fecha de publicación
2014-03-03
Escrito por
Makarena Zapata R.
El emprendimiento y también el vínculo sentimental que crearon Enzo Tejer y Victoria Gamboa partió "sin querer queriendo", cuando ambos cursaban la carrera de ingeniería agrónoma en la universidad. En dicho establecimiento ambos cruzaron algunas miradas y hasta compartieron algunos ramos juntos, pero no fue hasta que se toparon en un trabajo de temporada en Rancagua que la cosa se puso más seria.
"Nos enamoramos perdidamente y hace dos años nos casamos. Al tiempo nos mudamos a la ciudad de Quillota y ahí nos las ingeniamos para desarrollar un proyecto acorde a nuestros estudios para comenzar a emprender con los cultivos hidropónicos. Partimos al Sercotec y al Indap a pedir orientación y ellos nos ayudaron económicamente. Con esos fondos montamos un invernadero y un sistema de tuberías y piscinas de agua para cultivar lechugas", explica en detalle Enzo.
Bajo ese escenario nació AquaFénix (www.aquafenix.cl), que hace tres años se dedica al cultivo y comercialización de distintos tipos de lechugas 100% naturales y que se demoran 30 días en alcanzar un tamaño adulto. Sus inicios no fueron nada fáciles ya que los primeros intentos de este matrimonio con la hidroponía no nos llevó a buen puerto y en varias ocasiones perdieron toda la producción.
"Para trabajar con un sistema hidropónico hay que estar preocupado día y noche de factores tan diversos como la temperatura, luz y el agua que circula por las tuberías. Gracias a la perseverancia que hemos tenido como matrimonio, hoy cosechamos los frutos de nuestra microempresa. Nos ha ido súper bien porque hemos planteado esta necesidad en el mercado y los clientes cada vez se preocupan más de trabajar con lechugas obtenidas de cultivos higiénicos", agrega Tejer.
-¿O sea que las lechugas comunes y corrientes son más cochinas que las hidropónicas?
-Sí. Lo que pasa es que las lechugas que crecen a ras de piso tienen contacto con la tierra y animales que pueden contaminarlas. Además, hay un tema de tiempo útil porque una lechuga común y corriente se demora 60 días en estar lista mientras que una hidropónica toma la mitad de ese tiempo. Nosotros como AquaFénix nos preocupamos de producir lechugas bajo rigurosos estándares de calidad. Así es que como hoy manejamos cifras de 8.000 a 12.000 unidades mensuales.
-¿Se les ha hecho más fácil emprender siendo un matrimonio?
-Sí, porque en nuestro caso hacemos lo que más nos gusta. Por un lado logramos encontrar el equilibrio de trabajar en nuestra profesión y qué mejor que hacerlo al lado de la persona que amas. Son otras las confianzas y ganas de tirar para arriba. Como meta queremos aumentar nuestro mix de cultivos hidropónicos a otras verduras y ya estamos probando con los berros y la rúcula.
La empresa produce cerca de diez mil unidades de lechuga al mes.
Enzo y Victoria dicen que ha sido bueno emprender en pareja.